Subasta 24/05/2016


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Lote 515

TORRES GARCIA, JOAQUÍN (Montevideo, Uruguay, 1874-1949). “Bodegón”. Óleo sobre tabla. de 34,5x40 cm. Firmado ángulo inferior izquierdo. Fechado 47 ángulo inferior derecho. Al dorso, etiqueta de la exposición donde participó esta obra.

Procedencia:
-Colección privada, Paraguay.
-Colección privada, España.

Considerado como uno de los artistas uruguayos de mayor proyección internacional, las raíces catalanas de su familia paterna le devolvieron a España en plena juventud. Instalada su residencia en Barcelona, comienza a tomar clases de pintura con Josep Vinardell, y se integra en el grupo de intelectuales catalanes que lideraba Eugenio D´Ors.

Trabaja en los murales para el Salón de San Jorge de la Diputación de Barcelona; colabora con Gaudí en la realización de los vitrales para la Sagrada Familia; en 1910, por encargo oficial, pinta los paneles del Pabellón Uruguayo de la Exposición Internacional de Bruselas; y a partir de 1915 comienza a experimentar la influencia de las vanguardias, aproximándose a la obra de pintores como Barradas, Robert Delaunay, Piet Mondrian o Theo Van Doesburg, entre otros.

En 1930, cuando ya exponía en las galerías más relevantes de París, funda en esta ciudad la revista y el grupo Cercle et Carré junto a otros artistas, y organiza una de las exposiciones de arte más importantes de la época.

En 1934 regresa a Montevideo para crear una Escuela de Arte y fundar, un año después, la Asociación de Arte Constructivo. Entre 1936 y 1943 publica la revista “Círculo y Cuadrado”, imparte numerosas charlas y conferencias, clases en la Universidad y en el SODRE, y finalmente, en 1944, crea el Taller Torres García.

Trabajador incansable, nunca dejó de lado la pintura, al tiempo que expresaba sus ideas en varios libros sobre arte y estética.

Definió su pintura como una superficie organizada sobre la proporción áurea o regla de oro, en la que todas las partes se relacionan entre sí y con el todo. Renegó de la perspectiva y del uso de la bidimensionalidad para reivindicar las formas del arte primitivo y egipcio, y facilitar la comprensión de su mensaje plástico. Para Torres García el arte no debe copiar la naturaleza, pero tampoco debe negarla. Los pictogramas y símbolos que pueblan su pintura son permanentes, recrean el mundo y resultan sencillos de decodificar.

A través de su labor docente, sus escritos y conferencias, la promoción de su teoría del Universalismo Constructivo como arte absoluto y corriente de pensamiento, defendió un arte eterno que no reniega del pasado y trata de encontrar imágenes que trascienden en el tiempo.

Su obra se encuentra representada en el Museo Torres García y Museo Nacional de Artes Visuales MNAV de Uruguay, Museo Latinoamericano de Buenos Aires MALBA, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía MNCARS de Madrid, o en la Colección Cisneros, entre otros.

Su pintura, muy apreciada y de reconocido prestigio, despierta un gran interés entre el coleccionismo internacional que ha consolidado su cotización al alza.

Estimación: 50.000-90.000 euros.